image

~*~VIENTO DE OTOÑO~*~
Fuimos dos hojas que el viento de otoño arrastró
Y en sus tardes melancólicas cobijo.
Nos unió y un mismo rayo de sol nos destino.
Y en hojas de colores sueños escribimos.
Comenzamos a vivir un cuento de hadas sin fin.

No había un príncipe ni una princesa.
Sólo dos almas unidas a destiempo.
Por el destino tramposo que nuestras vidas unió.
Reíamos de tonterías,
Yo amaba tu risa tus bromas y tu alegría.
Tu eras la luz de mis amaneceres.
Tu decías tus días yo hacia llevaderos
Y menos largos te parecían.

El invierno llegó el cielo gris nos cubrió.
Pero la alegría que irradiabas
en mi sol brillante se convirtió,
Yo acompañaba tus noches,
Las cobijas de nuestras camas,
en cómplices mudas convertimos
Yo comenzaba a sentir envida
De como tu cuerpo tapaban, parecíamos adolescentes jugando y fantasías, sueños inventándo.

La primavera llego, y un hermoso roble enverdecio
Y la madurez de sus manos fueron las hojas más hermosas que mi cuerpo abrazaron.
Tus ojos fueron dos bellos luceros
que de la noche se escaparon
Atraparon mi corazón y a mi alma se tatuaron.
Tus labios fueron pétalos de rosa que mis labios besaron.

El verano  llegó y nuestros cuerpos tibio.
Nos envolvió en su calor fuimos un mismo ser.
Nuestros corazones latieron al mismo tiempo.
Surcando el mismo universo.

Fuimos dos hojas que el viento de otoño arrastró
Pero el viento  llegó muy fuerte
Que de nuestras manos  nuestros sueños se llevó.
Los a depositado por distintos caminos.
Mis días comienzan a ser grises
llenos de melancólia los débiles rayos del sol.
No los tibia y anuncian el invierno se aproxima
Lleno de frialdad y sueños que no volverán.
Poco a poco  va congelando todo lo que un día.
En un hermoso otoño inició.
Sin ti mi otoño esta lleno me melancolía y tardes sin alegrías.

Sólo fuimos dos hojas que el viento de otoño arrastró y,
En un rincón depósito para vivir un sueño,
Que tal vez sólo mi corazón inventó.
Y fue sólo mío por desearlo en mi destino.
~*~C.V~*~
Maria C Valdéz.
©®10/18/15
All Rights Reserved.

~*~C.V~*~ Maria C Valdez